FIBROMIALGIA

El dolor diario que sufre la persona afectada de Fibromialgia es real y limita su actividad diaria. Una nueva técnica, la biomecánica clínica, puede demostrarlo y poner fin a la “incomprensión médica y social” que padecen las personas afectadas, que hasta ahora acudían a los tribunales médicos para valorar la incapacidad porque ninguna prueba utilizada por los médicos certificaba su dolor crónico y generalizado.

ANALGESICOLa Asociación de Fibromialgia de Navarra (AFINA) reclama al Servicio Navarro de Salud que utilice la prueba biomecánica para valorar las afecciones crónicas caracterizadas por el dolor como es el caso de la Fibromialgia, que afecta a 2.900 personas en la Comunidad Foral. AFINA celebra hoy 17 de diciembre a las 18 horas en Civican una jornada para dar a conocer esta técnica, ya implantada en algunos centros del País Vasco, a través de la experiencia de la Dra. Montse Pérez, experta en Biomecánica Clínica. Jokin Espinazo, presidente de AFINA será el encargado de presentar el acto.

La prueba biomecánica utiliza distintas herramientas y programas informáticos para realizar un examen del paciente en movimiento, detectando el dolor y valorando las limitaciones que le provoca. A diferencia de diagnósticos como análisis o escáneres, revela “alteraciones que no pueden ser bien evaluadas a nivel estático y supone un gran avance para valorar de forma objetiva el menoscabo funcional que provoca en una persona”, explica la Dra. Pérez.
A juicio de Espinazo, se trata de “un soplo de esperanza” para las personas afectadas de Fibromialgia. “Se ponía en entredicho su dolor y sus limitaciones. Ahora se pueden confirmar”. Así, esta nueva técnica podría prevenir su “peregrinación de meses e incluso años” por los distintos especialistas hasta lograr un diagnóstico acertado. “Actualmente, los profesionales del Sistema Navarro de Salud no cuentan con una prueba que detecte la enfermedad y las personas afectadas tienen que luchar para que se tomen en serio unos dolores que le impiden tener una vida normalizada. Esta nueva técnica muestra el dolor y las limitaciones del paciente son reales, lo que acelera el diagnóstico”
Pero sobre todo, la prueba puede poner fin a la “lucha” de la persona afectada en los tribunales médicos para lograr una incapacidad o una invalidez. “. “Si el paciente dice que le duele y no puede trabajar, pero el médico no conoce la causa… ¿qué ocurre? Que encuentra muchos problemas para acceder a una baja o una incapacidad. El resultado es que muchas personas deciden tirar la toalla y dejar el trabajo, perdiendo todos sus derechos laborales. La nueva prueba detalla de forma objetiva las limitaciones para realizar movimientos habituales, mostrando si el paciente está en condiciones de trabajar o no”, explica Espinazo.
Espinazo confía que esta prueba “elimine” el principal síntoma de la Fibromialgia, “la incomprensión médica y social” que padecen. “Aunque todavía no haya llegado a los hospitales navarros, la técnica ha demostrado a la comunidad médica que el paciente de Fibromialgia no exagera cuando no puede levantar un vaso de agua sin tener dolor”
AFINA considera que la incorporación de esta técnica a la sanidad pública no sólo mejoraría la atención las personas afectadas por Fibromialgia, sino que se puede aplicar a todas la enfermedades crónicas que se caractericen por el dolor, como problemas cervicales. “Aceleraría el diagnóstico para todos ellos y supondría un alivio económico para la Sanidad, ya que eliminaría carga de trabajo para los especialistas”. Por ello, se ha comenzado una campaña informativa para hacer llegar a administraciones, profesionales sanitarios y centros médicos laborales los beneficios de esta nueva técnica.